Hace ya un par de días (cuando aún estaba la sustituta de inglés) en la clase de tercero estaban aprendiendo a decir alimentos en inglés y las expresiones I like y I don’t like. Para que no todo fuera escuchar la pronunciación y repetir las palabras, la sustituta les puso una canción y tuvieron que interpretarla con la ayuda de unas flash-cards. La verdad que fue un éxito porque la tuvimos que repetir tantas veces como alumnos había porque todos querían interpretarla. Ella les explicó que cuando en la canción dijeran I like sausages tenían que cantar y bailar poniendo cara de alegría y mostrando la flash-card de las salchichas. Cuando en la canción dijeran I don’t like cheese ellos tenían que poner cara de asco y mostrar la flash-card del queso. Después de escuchar la canción como unas trece veces (al final te la aprendes a la fuerza), los alumnos tenían que decir qué alimento les gusta y cuál no usando las expresiones I like y I don’t like. Como no, siempre hacían comentarios de los gustos de sus compañeros. Pero uno de esos comentarios nos dejó impactadas aparte de hacernos gracia. Cuando le tocó el turno a M. dijo que le gustaba el bacon y que no le gustaba la paella. Sus compañeros enseguida le empezaron a decir: ¿no te gusta la paella? ¡Con lo rica que está! A lo que M. contestó: ¡la paella es lo peor que te puede pasar en la vida! Si todos los problemas fueran de este calibre, ¡qué bonita y fácil sería la vida! domingo, 29 de noviembre de 2009
'La paella es lo peor que te puede pasar en la vida!
Hace ya un par de días (cuando aún estaba la sustituta de inglés) en la clase de tercero estaban aprendiendo a decir alimentos en inglés y las expresiones I like y I don’t like. Para que no todo fuera escuchar la pronunciación y repetir las palabras, la sustituta les puso una canción y tuvieron que interpretarla con la ayuda de unas flash-cards. La verdad que fue un éxito porque la tuvimos que repetir tantas veces como alumnos había porque todos querían interpretarla. Ella les explicó que cuando en la canción dijeran I like sausages tenían que cantar y bailar poniendo cara de alegría y mostrando la flash-card de las salchichas. Cuando en la canción dijeran I don’t like cheese ellos tenían que poner cara de asco y mostrar la flash-card del queso. Después de escuchar la canción como unas trece veces (al final te la aprendes a la fuerza), los alumnos tenían que decir qué alimento les gusta y cuál no usando las expresiones I like y I don’t like. Como no, siempre hacían comentarios de los gustos de sus compañeros. Pero uno de esos comentarios nos dejó impactadas aparte de hacernos gracia. Cuando le tocó el turno a M. dijo que le gustaba el bacon y que no le gustaba la paella. Sus compañeros enseguida le empezaron a decir: ¿no te gusta la paella? ¡Con lo rica que está! A lo que M. contestó: ¡la paella es lo peor que te puede pasar en la vida! Si todos los problemas fueran de este calibre, ¡qué bonita y fácil sería la vida! ¡Llegan las fiestas de Sant Andreu!
El barrio está en fiestas y se nota en el ambiente. Cuando tienen un rato libre para hablar algunos de los alumnos comentan las atracciones que hay en la feria o quedan para ir un rato. Además, la escuela participa en las fiestas de Sant Andreu con el "gegant Joanot" y en la "cercavila". Este año han de disfrazarse de princesas y caballeros. A los niños se les ha entregado boletines de información referente a la entrega de disfraces y con información de la "cercavila" (cuándo y dónde han de ir...).
Me parece idóneo que, desde la escuela, se potencie la relación escuela-barrio. Cuando yo iba a la escuela nunca hacíamos actividades para relacionarnos con el barrio (como mucho íbamos al centro civíco a ver alguna actuación o a hacer allí ”els jocs florals”). Como si la escuela y el barrio fueran dos mundos aparte. A mí me hubiera gustado haber participado en las fiestas del barrio como ellos hacen. Además es una manera de promover la participación de los padres y de que hagan cosas juntos, cosa que no es muy frecuente en estos días.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Santa Cecília
El viernes 20 por la tarde hemos celebrado Santa Cecília, patrona de la música. En realidad es el día 22 pero como cae a domingo, se celebra el viernes. Cada curso (desde P3 a sexto) ha participado en la celebración con una o varias actuaciones. Para ello, han estado preparando las actuaciones en la clase de música. De preparar el concierto se encargaba la profesora de música. Los demás maestros no podían ver los ensayos porque tenía que ser una sorpresa. A las 15'45 horas empezamos a bajar. Hubo diversas actuaciones y a las 16'30 horas ya habíamos acabado.
Es la primera vez que veo que en la escuela se celebra Santa Cecília. Normalmente se celebra la fiesta del patrón o fundador de la escuela o las fiestas regionales. Puede que haya influido la maestra de música en la celebración. Respecto a los alumnos, todo lo que tenga que ver con actuaciones o hacer cosas todos juntos, les motiva y muestran más predisposición para llevar a cabo el trabajo (además de hacer más caso a la maestra). También hay que decir que estaba muy bien organizado el espacio del gimnasio. Los más de 200 alumnos que hay en la escuela se comportaron y ocuparon su lugar sin causar muchos problemas. Además, estaban colocados de una determinada manera que cuando tuvieran que salir a actuar no se molestaran entre cursos.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Las excursiones por el barrio
El otro día, en una reunión que tuvimos con el director y la jefa de estudios, tuve la posibilidad de preguntar si hacen algún tipo de actividad donde los niños se relacionen con el entorno. Me comentaron que hacen actividades para que conozcan el barrio siempre y cuando las actividades que hagan en la salida sean útiles y estén relacionadas con los contenidos que trabajen en clase. Ayer, cuando fui a la clase de primero estaba escrito en la pizarra que iban de excursión a la biblioteca Ignasi Iglésias-Can Fabra. Ahora que son “pequeños” es bueno que cojan la costumbre de leer. Para ello, hacen una visita a la biblioteca, para conocerla, para hacerse el carnet, para saber cómo hacer uso de los libros… Aún así, en la escuela hay una biblioteca donde cada semana cogen un libro para que cojan el hábito de la lectura. La responsable de la biblioteca, si ve que al niño le ha gustado mucho una colección de libros pero no tienen más ejemplares en la biblioteca de la escuela, le anima a visitar Can Fabra. En mi época no había este tipo de actividades y por eso, no es que fuéramos muy lectores en mi clase. Por suerte (o por desgracia para mi economía) cogí por iniciativa propia el gusto por la lectura años más tarde y ahora no paro de leer. Creo que es más motivador que los niños puedan elegir el libro que quieren leer porque así lo cogen con más ganas.
¡¡¡ Pizarra digital para todos!!!
Si hace unos días comenté que en la escuela sólo había una pizarra digital, ahora ya han instalado todos los proyectores. Se alegraron mucho los alumnos. Para ello, algun curso tuvo que cambiar de aula debido a las obras. Suerte que hay las aulas del medio para hacer las clases allí. Aún así, el ruido es bastante molesto, pero todo sea por los avances de la sociedad y de la escuela. Pero ahora me surge una duda, ¿valen las pizarras blancas o ahora hay que cambiar y poner todas las pizarras nuevas? Porque si valen las pizarras blancas que hay, estupendo. Pero si las pizarras que hay no valen, hay que esperar a tener recursos económicos y esperar a que las pongan… ¡Qué difícil es estar al día en las nuevas tecnologías!
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